| Cultura griega: Las Guerras del Peloponeso | |||
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Peloponeso, Guerra del (431‑404 a.C.), entre Esparta y Atenas. Sobre la que tuvo lugar entre Atenas y los peloponesios, del 460 al 446, conocida, a veces, como Primera Guerra del Peloponeso, ver ATENAs 2. 2. 1. La guerra fue, en esencia, una lucha entre Atenas, estado democrático y potencia naval, que había convertido la Liga *Délica (proyectada para hacer frente a los persas) en un imperio bajo su propio gobierno, y Esparta, un poder oligárquico y conservador, cuyo ejército de tierra era la fuerza militar más poderosa de la época y que capitancabajunto con Beocia la mayor parte de los estados peloponesios. La causa real del conflicto, según el historiador ateniense *Tucídides, fue el aumento de la grandeza de Atenas, que hacía temer a los espartanos por su propia posición. Los acontecimientos que lo precipitaron se inician el año 433, con ocasión de una contienda surgida entre Corinto y su colonia Corcira (Corfú, frente a las costas de Epiro, en el noroeste de Grecia), lo que dio pie a Atenas para asegurarse a Corcira como aliado y obtener como contrapartida ventajas para su gran flota. Atenas ya se había hecho con una importante base naval en el oeste, al apoderarse en el 456 de Naupacto, ubicada en la entrada oeste del golfo de Corinto, y las relaciones entre Atenas y Corinto habían ido deteriorándose. En el año 432, Potidea, que era una colonia corintia (sobre el istmo de la prolongación más occidental de la península calcídica, al noroeste de Grecia), pero miembro de la Liga Délica, se sublevó contra Atenas, la cual envió inmediatamente fuerzas para iniciar el asedio, mientras Corinto prestaba ayuda a su colonia. Hubo otros puntos de fricción, entre los que estaba la violación por parte de Atenas de la autonomía de Egina y los decretos contra Mégara, de consecuencias económicas negativas para ésta, como ostensible castigo por el cultivo de tierra sagrada. Pero, hablando rigurosamente, fueron Esparta y la Liga del Peloponeso los primeros en decidirse por la guerra, pues en el verano del 431 invadieron el Atica. 2. De los dos bandos, Atenas era inferior en cuanto a tropas terrestres; los hoplitas de Esparta y Beocia eran los mejores de Grecia y, en cualquier caso, los efectivos atenienses no llegaban a la mitad; era evidente que éstos debían evitar las batallas campales. El enemigo, por tanto, podía asolar el territorio ateniense; pero las defensas de la ciudad eran capaces de resistir un asalto y no tendrían que rendirse por hambre, porque aquélla estaba comunicada con el puerto del Pireo por medio de los *Muros Largos. En el mar, por el contrario, la superioridad de Atenas era abrumadora tanto por el número de naves como por la pericia de las tripulaciones; por tanto, el abastecimiento de la ciudad podía hacerse casi sin riesgo, acosando en cambio el tráfico marítimo enemigo, y además había fondos suficientes para comprar provisiones y pagar a la flota (y al ejército). Esta era la valoración que hizo *Pericles, caudillo ateniense, de la situación, y en ella fundó su estrategia. Por ello, persuadió a los campesinos para trasladarse con sus pertenencias al interior de la ciudad o del espacio situado entre los Muros Largos, sacrificando temporalmente sus fincas. 3. En los primeros años de la guerra, conocida como Guerra Arquidámica por el nombre del rey espartano que llevó a cabo las incursiones en el Atica, el resultado fue incierto. Los peloponesios, que arrasaron Atica en el 431, la encontraron desierta y, después de un mes aproximadamente, regresaron a su país. Tal fue, como estrategia general, lo que ocurrió durante los seis años siguientes. En el 430, se declaró en Atenas una plaga devastadora, a causa de la cual la ciudad perdió más de la cuarta parte de la población. Pericles murió como consecuencia de ella, en el 429, y su muerte privó a Atenas del único hombre que podía imponer un plan de acción coherente. De todas maneras, el año 430, Atenas obligó a capitular a Potidea, en el 429 Formión consiguió dos victorias navales frente a Naupacto, en 42817 fue aplastada la rebelión de *Lesbos contra la Liga Délica y en el 426 *Demóstenes (1) derrotó a los peloponesios en Arifiloquia, al noroeste de Grecia. Pero el éxito fundamental de Atenas consistió en la conquista de Pilos, en la costa occidental de Mesenia, e año 425,junto con la muerte o captura de 420 hoplitas espartanos en Esfacteria (isla que cas bloquea la bahía de Pilos y que adquirió fama más tarde como escenario de la batalla de Navarino, el 1827). Esto proporcionaba a Atenas una avanzadilla permanente en territorio enemigo. Esparta renunció a las invasiones anuales del Atica e hizo proposiciones de paz. 4. *Cleón convenció a los atenienses par que rechazaran las ofertas de Esparta. Per( *Brásidas, brillante general espartano, comen zó por liber;r Mégara, que estaba en poder de los atenienses, y ganó luego para su causa varias ciudades de Tracia, incluyendo la importante *Anflpolis. El historiador Tucídides, que era estratego y, por entonces, operaba en Tracia, acudió con una pequeña escuadra de naves, aunque demasiado tarde para salvar la ciudad. Por este fracaso, se le desterró durante veinte años. Al mismo tiempo, un intento de los atenienses de recuperar el control sobre Beocia (perdida en el 446) terminó con una derrota en Delio, el 424. En el 422, Cleón, que mandaba una expedición destinada a reconquistar Anfipolis, fue vencido y muerto, pero Brásidas cayó también fatalmente herido, con lo que los dos principales oponentes, ambos contrarios a la paz, desaparecieron (las 'manos de mortero para la guerra', como les llama Aristófanes en La Paz). La paz de *Nicias se concluyó el 421. Fue, en esencia, una victoria para Atenas, sobre todo porque conservaba intacto el imperio, mientras que sus enemigos quedaban divididos, al negarse Corinto y Beocia a firmar la paz. 5. La falta de unidad en el Peloponeso indujo a los atenienses, influidos por Alcibíades, a concertar una alianza con Argos (la cual no había tomado parte en la Guerra Arquidámica, por tener un tratado de neutralidad con Esparta, que concluyó en el 421), con Elide y con Mantinea; los aliados atacaron Epidauro y avanzaron sobre Tegea, por lo que Esparta marchó contra ellos. El año 418, en Mantinca, tuvo lugar una batalla de hoplitas que acabó en una gran victoria de Esparta. Argos abandonó la alianza ateniense y, una vez más, quedó aislada. En el 416, Atenas atacó y destruyó la isla de Melos (ver MELIOS, DIALOGO DE LOS), que había permanecido neutral, pero favorable a Esparta. Este fue el último acontecimiento de la precaria 'paz' de 421‑415, en palabras de Tucídides. El mismo 415, de nuevo por influjo de Alcibíades, Atenas emprendió la expedición a Sicilia, con la oposición de Nicias. Estaba proyectada para contener el creciente poder de *Siracusa, asentarse en Sicilia y lograr el completo control del mar. Mientras se preparaba la expedición, los atenienses quedaron consternados al descubrir una mañana que casi todos los *hermes de la ciudad habían sido mutilados. El sacrilegio se consideró de mal agüero para la expedición que se iba a emprender y hubo sospechas sobre la complicidad en él de Alcibíades. No obstante, la expedición se hizo a la mar bajo el mando de Nicias (a pesar de su oposición), de Alcibíades y de *Lámaco. Poco después, Alcibíades fue reclamado para responder a la acusación, presentada por sus enemigos políticos, de profanar los misterios (eleusinos) (ver misTERios), pero huyó a Esparta, donde además colaboró con los espartanos mediante oportunos consejos, como el de fortificar *Decelia (al norte de Atica), lo que hicieron en el 413. Mientras, en Sicilia, Lámaco había muerto y Nicias había quedado al mando solo. La llegada de Gilipo, enérgico general espartano, a Siracusa, alarmó a Atenas hasta el punto de enviar una fuerza de socorro con Demóstenes, pero la expedición finalizó con la derrota de la flota y del ejército ateniense, al tiempo que se agotaban los recursos financieros. 6. Después de esto, Atenas comenzó a reconstruir la flota, aunque carecía ya de tripulaciones bien preparadas. Sus aliados en el Egeo, por instigación de la isla de Quíos, empezaron a sublevarse (412). Sin embargo, Atenas consiguió armar una nueva flota y la guerra prosiguió otros ocho años, debido a la incapacidad de los generales espartanos y a la asombrosa elasticidad de los atenienses, especialmente con el liderazgo de Alcibíades, que desempeño (en ambos bandos) un papel de gran importancia a lo largo de la guerra. Durante este intervalo, la ocupación de Decelia por Esparta causó grave perjuicio a Atenas. Esparta, por su lado, obtuvo ayuda de Persia (dinero para una flota, por ejemplo) a cambio de avenirse a la entrega de las ciudades griegas del Asia Menor a Persia. El nordeste del Egeo se convirtió en el teatro principal de la guerra, pues los espartanos esperaban privar a Atenas de la fuente de aprovisionamiento más importante. Las victorias navales de Cinosema (411) y Cícico (410), conseguidas por los atenienses, evitaron por un tiempo que Esparta alcanzara sus propósitos. En este período, se produjo en Atenas una contienda civil: la revolución oligárquica de los Cuatrocientos el año 411 (véase ATENAs 2.3) fue un movimiento serio, pero de corta duración, que desapareció seis meses antes de Cícico. Las victorias navales restablecieron la moral ateniense y, según Diodoro, indujeron a los espartanos a pedir la paz. Sin embargo, en el 407, *Ciro el joven fue nombrado sátrapa persa de Asia Menor y, por su amistad con el regente espartano *Lisandro, se dispuso a prestar a los espartanos todo el apoyo necesario. La flota ateniense sufrió un desastre en Notio, y Alcibíades, al que habían elegido estratego con plena responsabilidad para la guerra, marchó al exilio. Aun así, al año siguiente, el 406, cuando Lisandro ya no estaba al mando de los espartanos, los atenienses obtuvieron una victoria más en las *Arginusas (esta batalla se recordó mucho tiempo, debido al juicio que siguió y a la ¡legal ejecución de los generales atenienses victoriosos, por haber dejado de rescatar a los supervivientes). El 405, la última de las flotas atenienses fue sorprendida y destruida en Egospótamos, en el Helesponto. Se puso sitio a la ciudad de Atenas, que, después de un duro asedio, sin barcos, sin dinero, y sin aliados, en abril del 404, tuvo que aceptar las condiciones de Esparta y convertirse, virtualmente, en un aliado sometido al vencedor. La autoridad fundamental sobre la Guerra del Peloponeso hasta el 411 es Tucidídes; del 411 al final, Jeriofonte, en las *Helénicas. Ver también DIODORO SICULO. (HOWATSON, Diccionario de Literatura Clásica, ed. Alianza) |
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