Dionisias, nombre dado en Grecia a los festivales del dios Dioniso que incluían representaciones dramáticas (ver también LENFAS). El Atica celebraba dos festivales anuales con este nombre, las Dionisias Rurales (o Rústicas) en el mes de Posideón (diciembre), cuya procesión imitó memorablemente Aristófanes en los Acarnienses, y las Grandes Dionisias (o Dionisias Urbanas) en Atenas en el mes Elafebolión (marzo); el sobrenombre 'Grandes' se debe a la importancia de esta fiesta. Este último festival fue instituido, o en todo caso engrandecido en 534 a.C. por el tirano Pisístrato, que trajo el culto a Atenas desde Eléuteras (en el límite entre el Atica y Beocia al norte de Eleusis). La imagen del dios fue situada en el antiguo templo de Dioniso dentro del recinto del teatro (ver DIONISO, TEATRO DE). Un día o dos antes de que el festival comenzara, la imagen se sacaba del templo y se trasladaba a otro fuera de Atenas, cerca de la *Academia, de tal manera que al escoltarla en una procesión iluminada con antorchas los atenienses podían de regreso al teatro representar su primera llegada a la ciudad desde Eléuteras; de este modo estaba presente durante las representaciones dramáticas celebradas en honor al dios. Las Grandes Dionisias comenzaban el décimo día del Elafebolión con una espectacular procesión religiosa (en la que un elemento importante era el portar falos en honor del dios) que culminaba en los sacrificios y libaciones derramadas por los diez strategoi en el recinto del templo de Dioniso. La procesión incluía choregoi (ver coREGiA) de varias representaciones dramáticas ataviados con sus trajes. Una de las acusaciones de Demóstenes contra Midias (ver DEMOSTENES (2» fue que éste último había destruido en parte la corona de oro y el traje recamado en oro que el orador se había propuesto llevar cuando fue choregos. Excepto en el período de la guerra del Peloponeso, parece que el festival duraba cinco días, en los que se representaban cinco comedias, una cada tarde, precedida en los dos primeros días de competiciones de ditirambos y en los tres siguientes de tragedias y obras satíricas, comenzando estas actividades al amanecer. Durante la guerra, para ahorrar gasto y tiempo, el festival se acortó en un día y el número de comedias se redujo a tres. En la época de las Grandes Dionisias, cuando el invierno había pasado, los mares se hacían navegables, de modo que podía haber muchos visitantes en Atenas (hecho que no se producía en las Leneas, que se celebraban antes, en invierno). Durante la existencia de la Liga *Délica, los aliados aportaban sus tributos a Atenas para ser exhibidos en la orchestra del teatro. Era también la ocasión en que se recibía a los embajadores extranjeros, y los niños cuyos padres habían muerto luchando por Atenas desfilaban en el teatro. Se anunciaban los nombres de los ciudadanos a los que se les había concedido una corona por ser benefactores públicos; fue en las Grandes Dionisias de 338 a.C. cuando Demóstenes, según la propuesta de Ctesifonte, tenía que presentarse con su corona (ver DEmosTENEs (2) l). De esta forma, el festival se convirtió para los atenienses en una exhibición patriótica de la superioridad cultura¡ y política de su ciudad. Panateneas, antiguas fiestas atenienses que se supone fueron instituidas en tiempos de *Teseo en honor del nacimiento de Atenea, la diosa protectora de la ciudad, y que se celebraban todos los años a finales dejulio. Tres de cada cuatro años tenían lugar el 28 y 29 del mes hecatombeo Gulio) y se denominaban panateneas menores, pero, a partir del arcontado de Hipóclides (566/5 a.C.), era cada cuatro años la celebración y revestía particular esplendor, desde el 21 al 28 de hecatombeo y recibiendo el nombre de Grandes Panateneas. Estas largas fiestas incluíanjuegos, carreras hípicas y certámenes musicales, a los que los Pisistrátidas añadieron recitales poéticos a car‑' go de *rapsodos. Los ejercicios ecuestres tenían lugar en la zona de la Vía Panatenaica (desde la Puerta Dipilón hasta la Acrópolis), que atravesaba el ágora. Pericles prolongó los certámenes musicales y construyó para ellos un teatro especial, el Odeón. Los premios de las pruebas atléticas consistían en hermosos vasos (algunos de los cuales aún perduran; el más antiguo data del 570‑560 a.C.) llenos de aceite de oliva; como premio principal se entregaron hasta 140 de estos vasos. La fiesta culminaba el último día con una magnífica procesión a lo largo de la Vía Panatenaica hasta el Partenón, en donde se ofrecía un vestido nuevo, un peplos (ver VESTIDO l), a la estatua de Atena (ver ERFcTEo). Este peplo era una prenda costosa, tejida por muchachas atenienses de buena familia, con bordados que representaban la lucha entre Atenea y los gigantes, y, algunas veces, personajes vivos; constituía un señalado honor para una muchacha el que se la considerase 'digna del peplo'. Este era transportado en una gran nave sobre ruedas, a la cual seguían doncellas, conocidas como arrephoroi, que llevaban en cestas los utensilios necesarios para el sacrificio, grupos de mozos cargados con cántaros y de viejos con ramas de olivo, carruajes y, por fin, una cabalgata de jóvenes a lomos de los caballos (tal como se reproduce en el friso del Partenón). La fiesta se terminaba con una *hecatombe de bueyes, cuya carne se distribuía entre el pueblo. En el siglo v a.C., las panateneas tenían un carácter, no sólo cívico, sino también político, celebrándose en honor de la diosa, que ya no era únicamente patrona de la ciudad, sino de toda la Liga *Délica; la parte correspondiente a cada aliado en los sacrificios estaba regulada por decretos. Son dos extractos de las respectivas voces de HOWATSON Diccionario de mitología Clásica, ed. Ariel |